miércoles, 11 de agosto de 2010

El país del "no va a pasar nada"

¿Está bien que entren más personas que la capacidad máxima? Sí, no pasa nada... No lo leí bien, no sé si firmarlo. Sí, dale, no va a pasar nada... ¿No será riesgoso hacer esto? No, no va a pasar nada... ¿Cuántas veces se han hecho cosas fuera de la ley porque "total, no pasa nada"?

Y sí, este es el país del "no te metas", donde "no pasa nada" y "está todo bien"... Pero no es así, acá pasan cosas y muchas. La tragedia de Cromagnon, acaecida a finales de 2004, se cobró 194 víctimas fatales y a partir de ello, se hablaron de muchas cosas(de habilitaciones, de la responsabilidad del gobierno, del incumplimiento de las normas vigentes) y varios funcionarios públicos tuvieron que pagar el precio.

Cinco años y medio después de este hecho, mucho se habló pero poco cambió pues sino cómo se explica que, hace tan solo unos días, un gimnasio lindero a una construcción se viniera abajo frente a la desesperación y al temor de los vecinos, a la expectativa de los informativos y al dolor de las familias de las víctimas.

Tres personas jóvenes y con una familia, en el caso de dos de ellas, perecieron en esta catástrofe que no fue un accidente porque se pudo haber evitado, si se hubieran hecho las cosas cómo corresponde... El ingeniero que puso la firma fue inhabilitado por quince años y mientras, los funcionarios públicos se encargan de hacer lo que hacen siempre: pasarse la pelota.

Y...¿Hasta cuándo van a seguir pasando cosas como estas? Hasta que, de una vez por todas, las cosas se hagan como se tienen que hacer, ¡se hagan bien! Cuando se deje de hacer la vista gorda o de mirar para otro lado, vamos a ver cómo las cosas van a estar mejor. Es cuestión de actitud

lunes, 2 de agosto de 2010

Y tuvo que hablar Biolcatti


Pidiendo que se deje a un lado la confrontación, irónicamente, el titular de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcatti, no solo apuntó duramente al gobierno y a la falta de transparencia de los números publicados por el Indec sino que injustamente calificó como barrabravas a los encuestadores de dicha entidad.

Antes esto último no puedo estar más que indignada ya que este señor no solo desconoce en qué consiste el trabajo de campo, sino las dificultades que se le han presentado en los últimos tiempos. Si a la falta de colectivos que los dejen cerca de ciertas zonas de la ciudad, le sumamos el hecho de que muchas personas se niegan a contestarles ¿Por qué no quieren responder el cuestionario? Porque lo hacen en forma de protesta por las cuestionables acciones de Moreno y por la evidente manipulación de los datos.

¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo esta confrontación entre el campo y el gobierno?
¿Con esto no ha quedado claro que los "representantes" del tan "perjudicado sector del campo" no solo responde este enfrentamiento constante sino que lo alimenta? ¿Hasta cuándo los trabajadores que ponen la cara día a día en el trabajo de campo de las estadísticas oficiales tienen que seguir soportando este desprestigio constante de su labor?