sábado, 19 de febrero de 2011

Vergüenza ajena da cierta viveza criolla...

Una fuente muy confiable una vez me contó que, en un barrio muy humilde de mi ciudad, se llevaban en camiones "como ganado" a muchos vecinos para que fueran a una manifestación o sino, no se les entregaría parte del dinero de los planes sociales que percibían. Para evitar estas situaciones abusivas y extorsivas, hace poco tiempo se implementó el uso de la tarjeta de ciudadanía y la creación de cuentas bancarias para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo(ex beneficiarios de los planes anteriormente mencionados), de modo de que no haya ningún tipo de intermediario.

Sin embargo, como muestra un informe de Telenoche Investiga emitido el viernes pasado, hay quienes ya se las ingeniaron para estafar a los beneficiarios que no saben cómo manejarse con la tarjeta. Esta vez no fueron los punteros políticos, que administraban los antiguos planes de jefes de familia, sino los comerciantes.

Numerosos miembros de la comunidad Wichí, en Formosa, denunciaban antes las cámaras que unos comerciantes tenían retenidas sus tarjetas desde hacia un tiempo. Utilizando cámaras ocultas, los damnificados se las reclamaban y ellos se negaban a dárselas. Sin embargo, la situación cambió cuando un periodista fue el que lo interpeló y al preguntarle por qué tenían tarjetas que no les correspondían, se justificaban diciendo que eran por supuestas deudas contraídas.

Me parece que alguien debería informarles a estos comerciantes, "grandes laburadores que ayudan en el crecimiento del país", que para cobrar deudas existen otro métodos mucho más efectivos y legítimos que no implican aprovecharse de la ignorancia de los deudores.

¡Viva la viveza criolla!

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